El año pasado alguien me regaló un libro maravilloso: El lector de Bernhard Schlink. Es una historia para ir descubriéndola, con sorpresa a la mitad y sorpresa al final, me parece un libro sensual, inteligente y valiente. Aprendí más sobre el proceder del hombre adolescente, como iba encajando sus emociones, ...ya os digo: este libro es como comer un delicioso bol de cerezas.
Cuando leí en un nº de la revista Fotogramas que estaban rodando la película me emocioné. Claro que iré a verla, pero estoy indignada, en la Fotogramas te cuentan todo, la sorpresa vital del libro va y te la sueltan en el resumen de la película. Para mí esto es peor que cuando alguien dice que Bruce Willis estaba muerto en el Sexto Sentido a quien no la ha visto (si es vuestro caso, sorry pero estoy enfadá).
Esto venía ya de atrás, la situación de El Lector ha rebosado el vaso, empezó a llenarse cuando ví el trailler de "El niño del pijama a rayas", ese libro que leí hace un tiempo y me enteré pq era el pijama de rayas a la mitad del libro. En la contraportada el autor no quiere contarte nada, hubiera sido interesante que el trailler estuviera vacío.
Pienso que cada vez somos menos inteligentes, más obvios y faltos de misterio. Yo llamaría a esto "pornografía intelectual", que no nos llegan las cosas nada más que cuando nos las dan hechas, que no nos gusta el esfuerzo ni para el disfrute, voy a llamar a los guionistas de CSI para pedirles que desvelen las cosas antes que pasen (seguro que seguiría con la misma audiencia).
Un amigo hace años decía: "me pongo más cachondo viendo a Liz Taylor en camisón en la gata sobre el tejado de zinc que con una tía en bolas en la pantalla". Que viva mi amigo y los sepan ver más allá.
(aún no he visto El niño del pijama a rayas, un día que necesite llorar la veré y como me decepcione el problema será que no puede una ya ni provocarse el llanto).
La que estoy loca por ver es: "El misterioso caso de Benjamin Button", creo que será tan mágica como Big Fish, no es que tenga ganas de verla, es que la necesito, siento nostalgia de ella y aún no ha pasado por mi vida. Pueden pensar que estoy creando demasiadas expectativas y corro el peligro de desencantarme, os digo yo que no, que me va a encantar y espero que me encante muy muy mucho.
Un consejo: no veáis 7 almas, es una cagada gorda.
Dicen que el tiempo es una flecha, siempre disparada hace un rato, que corre despavorida y nos lleva a rastras y la mayoría de las veces cogidos por los pelos.
Pero ahora hablemos del otro tiempo, de ese que te devuelve a la realidad en forma de agua, que lujo despertar, que llueva y no tengas que salir a ninguna parte, escuchar llover con Lorenna McKennit envuelta de placeres cotidianos hace que Música se reconcilie con la flecha, con las cogidas de pelos y con casi todo el mundo.
Música va casi todos los días a Mijas, para ella es un trastorno la mitad de las veces pero reconoce que es un lujo ver desde el tren amanecer, que es maravillo pasear por pueblos tan bonitos, es una suerte que el destino laboral sea bonito, no todos gozan de ese privilegio.